martes 22.10.2019
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Mujer - LOS ANDES
Existe un deporte aún más saludable que caminar, y es tiempo de que lo conozcas
 
Siempre se habla de lo beneficiosas que son las caminatas, pero hay algo aún mejor. En esta nota te contamos de qué se trata.

Si querés bajar de peso y fortalecer tus músculos, la marcha nórdica, más conocida como Nordic Walking, es para vos: podés bajar hasta 400 calorías más que en una caminata tradicional y trabajar el abdomen y los brazos. Sólo necesitás un par de bastones. Para probar, podés pedirle prestado a tu abuela o arreglarte con unas cañas de bambú.

Es muy sencillo, lo único que tenés que hacer es caminar con una postura erguida y la barbilla paralela al suelo, siempre empujándote con los bastones. El paso debe ir acompañado del movimiento de brazos, haciendo la fuerza desde el hombro, sin doblar el codo. Un detalle clave: nunca tenés que poner los bastones delante del cuerpo, se colocan detrás o paralelos, y apenas se elevan del suelo.

 

Podés practicarlo en el campo, la ciudad o la montaña. Según el doctor Nobuo Takeshima: “La marcha nórdica mejora la fuerza del tren superior, la capacidad pulmonar y la flexibilidad”. Es ideal para personas que tienen dolores lumbares crónicos y problemas de espalda, también sirve para aquellos que padecen enfermedades como diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares.

 


La marcha nórdica nació en Finlandia en los años 30 y hoy se popularizó en todos el mundo. Alfonso Monge, de la escuela de marcha nórdica Haciendo Huella,  cuenta: “Como los esquiadores de fondo no tenían nieve en verano y necesitaban seguir entrenando, empezaron a usar los bastones para practicar igual que lo harían en invierno. El bastón se fue adaptando a las necesidades de caminar sin nieve; en los ochenta se populariza esta actividad y así nace el nordic walking”.

 

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Una vez que hayas probado, para hacerlo de manera más profesional, conviene que consigas unos bastones especiales. “En la parte inferior tienen un taco con forma oblicua que proporciona más superficie de apoyo”, explica Alfonso Monge. “Este taco se puede quitar y queda la punta o regatón. Lo ideal es que sean de tungsteno (metal sólido de color plata) porque si es de acero se desgasta con mucha rapidez. La parte inferior del bastón también lleva una pequeña aleta que hace de tope para que no se hunda en la tierra.

 

Para caminar en superficies duras usaremos el taco y para caminar por tierra el regatón”. El par de bastones cuesta alrededor de $1200. Por eso, a la hora de hacer la inversión, es importante que tengas en cuenta la medida para no equivocarte: lo ideal es que midan 2/3 de tu altura.

El bastón tiene que funcionar como una extensión de nuestro brazos. Para eso es indispensable que tengas dragoneras.  “Son una especie de mitones que unen el bastón a la muñeca. Es lo que va a hacer que el bastón no se caiga aunque abramos la mano y lo que hace que este vuelva a su posición al echar el brazo hacia atrás. Es mejor que sean extraíbles, porque eso permitirá quitarnos los bastones cómodamente”, dice Monge. Ya tenés toda la data, ahora dejá el miedo al ridículo dentro de tu casa y comenzá hoy mismo a ejercitarte.

 


 

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