lunes 16.7.2018
 Inicio   Economia   Internacionales   Informacion General   Mujer   Tecnologia   Salud 

Opinión - POR GRACIELA GUADALUPE
La ironía al poder
 
Tregua, Bandera blanca, Un poco de respiro para el insulto político deslenguado. Hagamos de cuenta que Aníbal Fernández no le dijo "pavote" a Roberto Lavagna, ni Julio Piumato "terrorista salarial" a Ignacio de Mendiguren y, menos aún, que el diario brasileño O Globo nos haya llamado "república bananera".

Así como empresarios del juguete tuvieron ingenio para regalar a Cristina una "muñeka" -que de no ser por el vestido negro y la banda uno diría que es Karina Jelinek-, pongamos entusiasmo en buscar algún atisbo de gracia en la incontinencia verbal de nuestros dirigentes. ¡Es verano! ¡Nos merecemos una sonrisa!

Resulta lindo ver cómo la Presidenta muestra en Twitter sus avances en el aprendizaje del inglés con sus " always ", " oh, my God " o la " photo opportunity ". También son frescos los tuits del diputado riojano Jorge Yoma. El ex embajador en México, senador y justicialista en sus distintas acepciones, escribió: "Hermano: el problema no somos nosotros que mutamos, sino el pueblo que vota al peronismo", y "¡Cómo extraño los 90. Ibas al Hotel Plaza y te encontrabas con la Yuyito, el secretariado de Sofovich y todo el sistema político argentino!"

Otro que pelea la pole position a Narosky es el senador por Córdoba Luis Juez. "La elección decía que el resultado tenía cuatro patas, ladraba y movía la cola, pero el Correo dijo «foca»", declaraba sobre sus diferencias con Juan Schiaretti. Entre sus "aforismos" también está la respuesta que le dio a Mirtha Legrand en un almuerzo cuando le preguntó si era fascista. "No, señora, sólo enano".

Los grafitis que aparecen cerca de las elecciones son otra lectura recomendable para aliviar la carga. A políticos con chispa se les unen ciudadanos con picardía. Cómo no citar, por ejemplo, los que decían que "la mentira tiene patas cortas, pero en la Argentina usa zancos", o "los honestos son inadaptados sociales" o "en el país sólo sufren seis personas: yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos".

Desde ya que ninguno está a la altura de Roberto Fontanarrosa, cuando en el Congreso de la Lengua pidió tomar nota del sentido "profundo, sonoro e irreemplazable" de la palabra "pelotudo", pero tampoco hay que negarles valor catártico.

Aunque fina ironía, claramente, fue la de Winston Churchill hacia la legisladora Nancy Astor. "Si yo fuera su esposa, le pondría veneno en la taza de té", le dijo ella. Y él le respondió: "Si yo fuera su marido, me lo bebería".

la nación.com


 

Agrandar Texto
Achicar Texto
Enviar por mail
Formato de Impresión

 

 


Agrandar Texto
Achicar Texto
Enviar por mail
Formato de Impresión
 
 
Copyright © 2009 La Rioja a Pleno - Todos los derechos reservados.